HERMOSA LOCURA.
HERMOSA LOCURA.
Aria se sostenía fuerte de la cintura de Zane mientras la motocicleta rugía por las afueras de París como una bestia liberada. El viento le azotaba la cara y el corazón parecía estarle brincando del pecho, pero no por miedo, sino por algo más... desconocido.
Nunca había hecho algo así. Jamás.
Y sin embargo, ahí estaba. Pegada a un chico peligroso, rebelde, en una moto carísima —una Ducati negra como el pecado— volando a toda velocidad bajo el cielo nocturno.
¿Por qué aceptó?
Porq