C154-¿NO ME VES COMO MADRE?
8 años después…
El vapor del agua empañaba el cristal, difuminando sus siluetas, pero no podía ocultar lo que ocurría. Lucy tenía sus senos aplastados contra la superficie fría del cristal, sus manos extendidas, aferrándose como si el mundo se le escapara. Y detrás, Eros, sólido como una roca, entrelazaba sus dedos con los de ella.
—Ábrete más— ordenó en su oído y su voz ronca y aliento caliente hizo estremecer a Lucy.
Ella obedeció, separando las piernas, sintiendo