C153-OFICIALMENTE UN PADRE.
C153-OFICIALMENTE UN PADRE.
En el quirófano las luces blancas lo iluminaban todo. Había máquinas que pitaban con ritmo constante, respiraciones contenidas, susurros.
Y en medio de todo eso: Camille.
Estaba empapada en sudor, con el rostro rojo y el cabello pegado a la frente. Jadeaba con fuerza, pero no soltaba la mano de Stefan.
—Un empujón más, amor —dijo él —Solo uno más.
Camille gritó, con todo el cuerpo en tensión, como si fuera a romperse y entonces, el sonido más hermoso del mundo llenó