45. Poder controlado
Ha pasado apenas un segundo antes de que Angelina retroceda debido a la descarga repentina de fuerza que tuvo que emplear.
Aurora sostiene enervada a su abuela, y más aún cuando posa sus ojos en Angelina quien trata de no aparentar dolencia, ni siquiera en el rostro donde roza el tono colorete de su mejilla.
—¿Quién te crees que eres, sabandija? —la voz de Nina retumba y hace eco por los lados del pasillo abierto. Si alguien más se ha parado a observarlas queda totalmente en el olvido porque