44. Sangre en la batalla del poder
Angelina siente una confusión de esas contrariadas en la rabia, muy en el fondo incomodidas también. Tener a Marcelo de ésta forma y diciéndole éste tipo de cosas acerca de quién es su jefe no es algo que aprueba, y mucho menos si está tan cerca, de ésta forma.
—Marcelo, te ordeno soltarme. ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué dices algo así? —se remueve Angelina de su agarre mirando a todos lados buscando algo que pueda usar para ayudar a zafarse de él—, no puedes hacer esto.
—¿No entiende que si est