– El Voto de Sangre
Rubén tomó la alianza de oro, un círculo perfecto que simbolizaba el final de su tormento y el inicio de su paz. Miró a Cristina a los ojos, con una mano temblando ligeramente por la emoción, y comenzó a pronunciar sus votos con una voz que resonaba en cada rincón del templo.
—Yo, Rubén, te tomo a ti, Cristina, como mi esposa. Prometo protegerte de todo mal, ser tu escudo en la tormenta y amarte hasta mi último aliento...
Justo cuando se disponía a deslizar el anillo en el