Las piernas se le doblaron. Cayó pesadamente de nuevo en el sillón, pero el impacto hizo que la silla giratoria se desplazara hacia atrás, chocando contra la estantería. El mundo comenzó a dar vueltas. Su visión se llenó de puntos negros.
—Ós… Óscar… —Intentó gritar, pero de su garganta solo salió un susurro ahogado.
El dolor era insoportable. Sentía que se ahogaba en tierra seca. En su desesperación, intentó agarrarse del escritorio para no caer al suelo, pero su mano torpe barrió con todo lo