Adrian dejó de irse temprano a casa.
Al principio…
Era sutil.
Una hora extra en el trabajo.
Una respuesta tardía.
Una cena perdida.
Nada obvio.
Nada dramático.
Pero los patrones no mienten.
Y Victoria notó patrones.
«Has estado distante».
Su voz era tranquila.
Controlada.
Pero esta vez…
Había algo más allá de eso.
Adrian no levantó la vista de su portátil.
«He estado ocupado».
«Eso no es lo que dije».
Sus dedos se detuvieron sobre el teclado.
Lentamente…
Levantó la vista.
Victoria estaba sentad