Al llegar al ático de Renzo, me doy una ducha rápida, me pongo un ligero vestido de día, color blanco, bailarinas.
Cuando estoy fresca y descansada. Me acerco a la cocina donde no hay nadie.
Miro la hora y Brandon debe de estar en su habitación. El hombre se encarga de mantener todo impecable con la ayuda de una doméstica que viene dos veces por semana.
Dado que Renzo pasa el día en la oficina, no hay mucho que él pueda hacer. Así que tiene suficiente tiempo para hacer otras cosas.
Reviso la de