9. Humillación en el Altar del Poder
El vestíbulo del Dominion Group no era una simple sala de espera. Era una catedral erigida para adorar a un dios llamado Poder. Sus techos eran tan altos que los pasos vacilantes de Bianca parecían ser devorados por el vacío. El suelo de mármol negro, perfectamente pulido, reflejaba las lámparas de araña de cristal, creando la ilusión de estrellas frías bajo sus pies. El aire del interior se sentía controlado, fresco, y portaba un sutil aroma a cuero costoso y a perfumes cuyo precio probablement