55. Revirtiendo la opinión del mundo
La luz roja indicadora sobre la cámara principal se encendió con intensidad.
La actitud de Raymond Shaw cambió en una milésima de segundo. El rostro arrogante que momentos antes susurraba amenazas a Bianca se transformó en la sonrisa carismática de un veterano periodista amado por millones de espectadores.
—Buenas noches, América —saludó Raymond a la cámara con su característica voz de barítono—. Esta noche, en nuestro sillón de los acusados, se sienta una mujer cuyo nombre ha dominado todos lo