51. Mendigando al Diablo
La tormenta aún envolvía Seattle, pero en el interior del penthouse principal del Grupo Dominion, la atmósfera de victoria se sentía inmensamente cálida y embriagadora.
Daniel Hartwell estaba de pie frente a su inmenso ventanal de cristal, contemplando el parpadeo de las luces de la ciudad con un vaso de bourbon en la mano. A sus espaldas, la pantalla del televisor, sin volumen, seguía transmitiendo sin cesar las noticias sobre el colapso de la carrera de Elena Wenceslas. Las acciones del Grupo