35. La caja de Pandora de un pasado oscuro
El aire en el interior del sótano se volvió de repente tan escaso como si alguien acabara de succionar todo el oxígeno de aquella sofocante habitación. La luz fluorescente del techo parpadeaba débilmente, proyectando un resplandor amarillento sobre el cuerpo de Bianca, que permanecía petrificada frente al viejo baúl de caoba.
Las manos de Bianca, cubiertas de polvo, temblaban violentamente al rozar la cubierta de cuero negro del diario. Su textura se sentía áspera y desgastada por el paso del t