166. Fragmentos de un contrato y una nueva promesa
La respiración de Bianca se detuvo al escuchar el informe de Kenzo. Su mente repasó de inmediato el altercado en la cafetería de hacía unos días. Solo había echado de allí a dos mujeres de manera despectiva: Camilla Wenceslas y Beatrice Hartwell. Camilla acababa de ser capturada en París aquella misma noche. Eso significaba que la autora intelectual detrás del ataque al hospital era la propia tía de su marido.
—Beatrice —susurró Bianca con los ojos muy abiertos—. Tu propia tía fue quien contrat