140. El colapso de un plan desquiciado
Las palabras de Camilla quedaron flotando en el aire helado de la sala de interrogatorios. Bianca sintió que toda su sangre bajaba de golpe hasta la punta de sus pies. No había ningún antídoto. Esta mujer desquiciada lo había planeado todo solo para asegurar la muerte lenta de su hijo no nato.
Bianca apretó ambos puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos. La ira en estado puro se apoderó de su cordura. Dio un paso adelante, eliminando la distancia entre ellas. Su mano derecha voló a toda