Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo de Mongolia se iluminó con un resplandor anaranjado que transformó la noche en un mediodía artificial. La explosión surgió desde las entrañas de la tierra, una columna de fuego y escombros que se elevó trescientos metros antes de colapsar sobre sí misma en una lluvia de muerte y destrucción. El sonido llegó después, un rugido que hizo temblar la estepa en un radio de cincuenta kilómetros, dispersando







