Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer en Zúrich tenía ese tipo de luz gris que convertía la ciudad en una acuarela difuminada. Tamara Sandoval despertó con la certeza inmediata de que no estaba sola, y el recuerdo de la noche anterior cayó sobre ella como un balde de agua helada.
Damian Blackwood dormía en el sofá de la suite, su cuerpo demasiado largo para el mueble, una pierna colgando del borde y el brazo derecho cubriendo sus ojos como si quisiera protegerse







