Capítulo 80. Sostener el peso del mundo.
Ares se puso de pie y caminó hacia la ventana, mirando su propio reflejo en el cristal oscuro. Se sentía sucio. Violado. Lena no solo lo había engañado; le había robado la paternidad.
Había forzado la existencia de Harry no por amor, no por deseo de ser madre, sino como una póliza de seguro. Había fabricado a su hijo como quien fabrica una llave para abrir una caja fuerte.
—Pero hay algo más que no encaja, Esteban —dijo Ares, su mente analítica buscando desesperadamente una lógica en la locura