Capítulo 69. ¿Tiro de gracia?
La lluvia se agudizó y comenzó a caer con una violencia renovada, convirtiendo el suelo del bosque en un lodazal traicionero y resbaladizo.
Arriba, en el borde del barranco, tres siluetas oscuras se recortaban contra la negrura de la noche, jadeando por el esfuerzo de la persecución.
El líder del grupo, con el pecho subiendo y bajando rítmicamente, se acercó peligrosamente al borde del precipicio.
Su bota resbaló en el barro, enviando una lluvia de piedras y tierra húmeda hacia el vacío, el m