Capítulo 6. Tengo dignidad.
Miércoles, 5:30 PM. Sala de juegos de la mansión Valerián.
El desastre tenía un color, y ese color era verde neón.
Eris O'Neil estaba de rodillas sobre la alfombra persa que probablemente costaba más que la casa donde ella creció, sosteniendo un trapo húmedo con una mano y sujetando al heredero de los Valerián con la otra.
—Te dije que no podíamos mezclar el Slime Galáctico con la pintura de dedos, Harry —resopló Eris, apartando un mechón de pelo cobrizo que se le había pegado a la frente con s