Capítulo 5. El arte de la guerra y de la seducción.
Eris se tensó al oír la voz. Giró la cabeza y se encontró con Silas Hawk, de pie a unos metros, impecable en su traje gris marengo, con las manos en los bolsillos y esa mirada de superioridad que le ponía los nervios de punta.
—Ah —dijo ella, poniéndose de pie y sacudiéndose las manos en los pantalones—. El señor Traje Caro. ¿Viene a arrestarme por maltrato de mobiliario infantil o solo viene a ver si tengo alguna botella de vino a mano para tirársela?
Silas ignoró la provocación, aunque le mol