Capítulo 48. Lo voy a arreglar.
Llegó hasta Harry y se tiró al suelo, cubriendo su cuerpo pequeño con el suyo, creando un escudo humano contra los flashes.
Harry se aferró a su camiseta, temblando violentamente, sollozando contra su pecho.
—¡Kovacs! —gritó Eris, desesperada.
Kovacs estaba luchando, literalmente, para llegar a ellos. Había agarrado a un paparazzi por el cuello de la chaqueta y lo había lanzado hacia atrás, pero eran demasiados. El caos atraía a más curiosos.
—¡Eris, ¿cuánto te pagan?! ¿Es hijo de Ares Valeri