Capítulo 47. La niñera.
El trayecto al parque fue engañosamente tranquilo.
Silas había insistido en ir en el coche blindado, y aunque a Eris le parecía excesivo ir al parque infantil en una limusina negra, aceptó por seguridad. Harry iba en el asiento central, abrazando su nave de Lego a medio terminar con la reverencia de quien transporta una reliquia sagrada.
—¿Crees que vuele de verdad? —preguntó Harry, con los ojos brillando de anticipación.
—Si la lanzas con fuerza, todo vuela, Harry —respondió Silas, ajustándole