Capítulo 33. Me has salvado.

La limusina blindada de Hawk Enterprises se deslizó a través de las rejas de hierro forjado de la mansión Valerián como una nave espacial aterrizando en territorio aliado.

Atrás, al otro lado de los muros de seguridad, quedó el enjambre de flashes, reporteros y gritos que Silas y Eris acababan de dejar mudos con un solo beso.

Dentro del vehículo, el silencio era denso, pero ya no era pesado. Era el silencio de quien acaba de saltar en paracaídas y comprueba que sigue vivo.

Silas no había soltad
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP