Capítulo 181. El juego había terminado.
Un día después.
Ares estaba sentado tras su imponente escritorio de caoba, con la tablet en la mano. El informe de seguridad sobre la candidata, Eris O'Neil, acababa de llegar. Sus ojos escaneaban los datos con rapidez clínica: antecedentes limpios, excelentes notas académicas, sin deudas.
Todo parecía perfecto, quizás demasiado perfecto. Pero cuando llegó al apartado de "Familiares Directos", Ares se detuvo. Una ceja se alzó ligeramente.
—Esteban —llamó con voz grave, sin levantar la vista de