Capítulo 182. La nueva matriarca de los Valerián.
Dos semanas después.
El aire dentro de la sala del tribunal estaba viciado, cargado de una tensión que se podía cortar con un cuchillo. No había ventanas abiertas, y la luz artificial de los tubos fluorescentes hacía que todo pareciera más frío, más clínico. Lyanna apretó las manos sobre su regazo, sintiendo el leve temblor en sus dedos, hasta que una mano grande y cálida cubrió las suyas.
Ares no la miró; mantenía la vista fija al frente, con esa expresión impasible que aterrorizaba a sus soci