Una cercanía que se siente bien.
Por más que Rafael insistió en pagarle las costosas esmeraldas, no podía permitir que se las pagara, no cuando no eran nada, su padre si se enteraba se iba a molestar muchísimo.
— Vladimir, dame tu número de cuenta, voy a hacerte una transferencia, papá ya me ha enviado el dinero para pagar los pendientes.
— No te la daré, puedes utilizar ese dinero en otra cosa, puedes comprar un coche, un apartamento, otras joyas si así lo deseas, yo tengo que darte este obsequio como disculpa por el