Un esposo enamorado.
Los CEOS territoriales y posesivos, de vez en cuando tenían celos de sus propios hijos al ver como sus esposas los adoraban tanto, y los llenaban de arrumacos y atenciones.
— Mi amor, acercarte, por supuesto que también hay cariño para tí, ven a darme un beso, yo no puedo ir hasta ti para dártelo.
El hombre observó por unos momentos el frágil y dolorido cuerpo de su esposa, ella tenía el rostro con poco color, y evitaba moverse mucho para que la cirugía no le doliera demasiado. Entonces..