Llegando del brazo de su amante.
El CEO Darkok no se tomó nada bien lo último que dijo su amigo Rafael, no podía hacer a ese descarado imbécil su compadre. Eso jamás.
Más sin embargo estaba tan cansado que de pronto se quedó dormido en el sofá, el asistente Olag le puso una frazada para que se cubriera del frío.
— Jefe, no sé que le sucede últimamente, siempre está cansado y con sueño, hasta parece que el mal genio se le ha acentuado más. Necesito vacaciones de usted.
(...)
— Rafael, ¿Estás seguro que Dimitrir Dark