La trilliza es... Adorable.
Era más que evidente que la niña rechazaba a la amiguita de Vladimir, ella se negó a ser tocada por ella.
— Marina, la nena no quiere que la toques, es muy sensible, ve a Jugar con los demás, te alcanzo después, no quiero que me la hagas llorar.
El niño no podía permitir que la nena se pusiera a llorar mientras estaba junto a él, no le gustaban las niñas lloronas, después no sabría como calmarla.
La niña Marina se molestó por ser ignorada por Vladimir, pero no le quedó más que dejarlo con