La traición de los Darkok.
Rafi comenzó a llorar de nuevo, ella ni había pensado ni por un momento en deshacerse de su hijo, no cuando era hijo también del hombre que amaba.
— Papá, no puedo hacer eso, es mi hijo, no lo quiero perder.
— ¡Apenas acabas de iniciar tu carrera, no sabes siquiera si ese tipo va a responderte! ¿Has pensado en que él no quiera tener hijos por el momento? ¡No vas a ser una madre soltera, eso te va a arruinar la vida, los padrastros nunca son buenos!
— No, no, yo sé que el cuando lo sepa