El día del cumpleaños llegó, y como bien dijo el niño Darkok, él se entendió con la organizadora de eventos.
El jardín fue decorado, había varios hombres lobos de poco más de tres metros mostrando los colmillos y sus garras.
Mesas con manteles largos con candelabros de centros de mesa.
Las antorchas que colgaban de árboles falsos hacían que el ambiente se viera más terrorífico.
— Vladimir, el pastel está enorme, además ese rostro de lobo que tiene lo hace ver genial.
El apuesto