Esa era una pregunta muy seria, el llanto de preocupación de las abuelas, estaba haciendo pensar a Lucano que le estaban ocultando algo.
— Mamá, Lucano está bien dentro de lo que cabe, sé que lo quieres y que estás preocupada por él, pero lo estás asustando. — Doménico pedía a su madre que se calmara.
— Lo siento, no era mi intención, me alegra que ya estés mejor, Lucano, mira, ¿Te gustó tu león de peluche? — Adriana se secaba las lágrimas, al igual que la señora Black, ambas adoraban a s