Aurora estaba en su camerino, rodeada por el aroma artificial del maquillaje. revisando la entrevista que daría en unos momentos. Sin embargo, sus ojos pasaban por las líneas sin procesarlas; su mente estaba a kilómetros de aquel set de televisión.
Los resultados de la prueba de ADN podían llegar en cualquier momento. El eco del regreso de Esmeralda no desaparecía; era un ruido blanco, constante y perturbador, que se filtraba en cada grieta de su seguridad.
Los días se habían vuelto iguales. Lar