CAPITULO 25 PARTE DOS.
Las tres nos quedamos así, en medio de ese apartamento de mierda en Roma, sabiendo que en 24 horas todo podía explotar.
—Si algo sale mal —dijo Emma contra mi hombro—, si ese bastardo te hace daño, Sofía y yo te sacamos de ahí. No me importa si tengo que quemar Roma entera.
—Nada va a salir mal —mentí.
Sofía se apartó, se limpió los ojos rápido como si no quisiera que la viéramos llorar.
—Está bien. Esto es lo que vamos a hacer. Mañana a medianoche vamos a esa iglesia. Las tres. Emma se queda a