Saliendo del aeropuerto tomaron un taxi que las llevaría a las oficinas del grupo empresarial Riva, estaba una de las antiguas recepcionistas que, obviamente no la reconoció, ella solicitó a Emiliano y le dijeron que él no estaba disponible, pero le ofrecieron ponerla en contacto con el director Conti, quien estaba a cargo, por lo que aceptó de inmediato.
Solicitó dejar sus maletas en recepción y se lo permitieron, subió hasta la oficina de su antiguo supervisor y éste la miró con incredulidad