Padre e hijo se unieron en un cálido y cariñoso abrazo apenas estuvieron juntos. Subieron al automóvil y comenzaron una amena conversación:
–¿Dónde está Max?
–En un paseo de fin de semana con su esposa que llegó el viernes a visitarlo.
–¿Qué?, ¿desde cuando permites que tu asistente tenga vida propia?
–Papá me haces sentir como un jefe malvado.
–Lo has sido hijo mío. Ahora háblame de mi nieta, ¿qué edad tiene?, ¿cómo es?
–T