A la mañana siguiente y tal como lo había prometido Austin llegó muy temprano a la puerta del apartamento. Brooke estaba lista, pero Orlena se mantenía somnolienta, su padre la cargó cual princesa y así la llevó al automóvil.
La niña se despertó cuando llegaron al embarcadero y se emocionó mucho ya que sería su primera vez navegando. Subieron al barco, saludaron a la tripulación y dieron inicio al paseo, tenían un guía que les describía con detalle cada tramo interesante del trayecto, llegaron