Elizabeth no sentía la confianza necesaria para contarle a sus nuevas amigas la verdad de su vida, así que optó por una explicación más dramática.
–Es mi ex, aun no asimila que no quiero nada más con él.
–¿Dejaste al hombre más bello del mundo?, amiga a un hombre así, se le perdona todo –exclamó una de las chicas.
–No es hombre de una sola mujer y yo soy muy egoísta, no podía aceptar que debía compartirlo.
–Yo lo comparto, te juro que lo comparto,