La tormenta llevaba horas desatándose sobre Bella Vista, pero esa noche había tomado una fuerza distinta. No era solo lluvia: era un rugido del cielo que hacía temblar ventanas, techos, árboles y hasta el aire.
El parabrisas del vehículo blindado se cubría de agua a tal velocidad que los limpiaparabrisas apenas podían seguir el ritmo.
En el tablero digital, un aviso rojo destellaba continuamente:
ALERTA: SISTEMA METEOROLÓGICO.
SE PRONOSTICAN TORMENTAS INTENSAS DURANTE LOS PRÓXIMOS 7 DÍAS.