La tormenta seguía rugiendo sobre Bella Vista como si la naturaleza misma entendiera que algo monumental estaba por desmoronarse. Los truenos sacudían los ventanales y la lluvia golpeaba la noche con una violencia que parecía presagiar tragedias y revelaciones.
Kevin observaba a Leah dormir en la habitación, y alli en aquella Villa que le pertenece a ellos, a su historia, Kevin sabia que estaba en el kugar correcto, tratando de proteger lo que ama,, bajo la suave luz que apenas iluminaba su rostro sereno. Leah le había enseñado a sanar aquello que él consideraba imposible que dejará de sangrar, la herida de la ausencia de una mujer que tal parece no merecía más. Una mujer que no merecía las lagrimas de Kevin Hill.
Pero Leah era aquello por lo que él estaría dispuesto a pelear incluso en el infierno, ella era la raíz que lo sostenía. Lentamente el hombre posa su mano por su vente ligeramente abultado, pero ya tenía 4 meses, allí estaba creciendo la vida que ambos procrearon, aquello q