El silencio de la sala de juntas no era incómodo.
Era expectante.
La mesa de madera oscura, pulida hasta reflejar la luz, parecía sostener algo más que documentos y tabletas electrónicas: sostenía el peso de una decisión histórica. Kevin permanecía de pie junto al ventanal principal, con la ciudad extendiéndose ante él como un tablero de ajedrez. Desde aquella altura, Bella Vista parecía pequeña, dominable.
Durante años había construido, dirigido y defendido Hill Enterprises. Había sido s