Leah avanzó, fue Liliana quien la guió hasta el otro extremo del Salón, razón por la cual había evitado cruzarse con Kevin y Dulce, Liliana sabía perfectamente a donde Leah pertenecía.
— Bienvenida Señora Presley — Fue el saludo cordial que los Empresarios le habían dado.
— Es un placer verla — Otro hombre de mediana edad se acerca.
Los minutos fueron pasando, Leah empieza a entablar conversaciones con grandes Empresarios, mientras Kevin y Dulce se mantenían en el otro extremo con Kevin siendo el centro de atención, por ser el CEO más prestigioso de la Región.
La gala había alcanzado su punto más alto cuando Leah Presley cruzó el umbral del gran salón. Avanzando al otro extremo.
No fue un anuncio oficial ni una presentación rimbombante lo que provocó el silencio progresivo, sino algo más primitivo, más inevitable: su presencia.
Leah avanzó con paso sereno, la espalda recta, el mentón en alto. El vestido —un tono verde esmeralda profundo, ceñido en la parte superior y caye