--- Kael,sube un poco más el aire acondicionado —dije, retorciéndome en el asiento de cuero del vehículo blindado de mando—. Esto parece un horno.
—Ya está al máximo, Luna —respondió Kael, sin apartar los ojos de la pantalla de la cámara térmica que teníamos delante—. Al no entrar aire del exterior en los vehículos blindados, da esa sensación. ¿Quiere beber un poco de agua?
—No quiero agua, solo quiero que llegue esa maldita furgoneta de una vez —gruñí.
Los tres monitores frente a nosotros mos