C228- YO TAMBIÉN TE EXTRAÑO
Ya entrada la noche, Baron logró entrar a la suite.
El silencio en la habitación era espeso, cargado con la distancia gélida de Yasmine, que fingía dormir pegada al borde del colchón, de espaldas a él.
Baron cerró la puerta sin hacer ruido, se deshizo de la camisa y se deslizó en la cama a su lado.
No dejó espacio entre los dos.
Le rodeó la cintura con el brazo, la sujetó con fuerza posesiva y la atrajo hacia su cuerpo, acorralándola contra el colchón.
Yasmine tensó l