CAPITULO EXTRA: PECADOS EN LA CASA DEL SUEGRO
Yasmine intentó hablar en susurros.
—Baron… mi padre es un hombre muy estricto y esta casa tiene demasiado eco. Si nos escuchan…
Pero Baron, encendido por el deseo de llevar todo el día viéndola, la acorraló contra el colchón con una urgencia salvaje. Le tapó la boca con un beso hambriento que le cortó el aliento y cualquier otra palabra. Mientras sus manos posesivas se cerraron en la camisola de seda y la deshicieron sin paciencia, tirando de la te