CAPÍTULO EXTRA: AGRANDANDO LA FAMILIA
El sol de Riad bajaba despacio sobre los jardines de la familia Al-Khoury. Las fuentes de mármol corrían sin prisa y las palmeras permanecían inmóviles. Mientras tanto, en el césped del jardín exterior, Sian Whitmore Al-Khoury, de tres años y medio, perseguía a la gacela domesticada del abuelo con una determinación que no iba a ganar, pero que tampoco iba a abandonar en los próximos veinte minutos.
El viejo Al-Khoury lo observaba desde el diván con los ojos