C171-MI CORAZÓN YA NO TE PERTENECE
—Dime que me odias mirándome a los ojos, Yasmine —le desafió él, con los dedos enterrados en su barbilla—. Dime que no quieres que te tome aquí mismo y te juro que me largo.
El silencio que siguió fue denso, cargado de electricidad.
Los labios de Yasmine temblaron ligeramente bajo el roce de los de él, y por un segundo infinito, Baron creyó que había ganado. Creyó que ella se rendiría, que volvería a mirarlo con esos ojos llenos de adoración que lo habían he