C133 - FRONTERA CERRADA
El silencio en el salón asfixiaba.
Yasmine sentía los dedos de Hazem en su cintura y el perfume de oud que la envolvía como una red y por eso se obligó a recuperar la cordura, levantó la barbilla y disfrazó el pánico con la altivez que había aprendido desde niña.
—El amor real no se exige por derecho de apellido. —La voz le salió gélida—. Ni se compra con dotes millonarias, Hazem.
El jeque no se enfureció, sino que sonrió de lado.
La miró con esos ojos negros que no parp