C124-LAS MANOS NO OLVIDAN
La comitiva partió cuando el sol todavía estaba bajo.
Cuatro vehículos.
El de Al-Farsi adelante, con dos guardias y el jeque.
El de Ibrahim detrás, con cuatro hombres más.
El de Zayd y al final Mariam, Sila y Jade.
Jade eligió el asiento junto a la ventana derecha, mientras que Mariam se sentó al otro lado con Sila entre las dos, y eso fue suficiente.
El desierto de mañana era distinto al de la noche.
La arena reflejaba la luz desde abajo y el calor llegaba de todas par